lunes, 27 de abril de 2009

Historias de mochileros #3: Estocolmo!

Este mes de arbil se fue volandoooo! Díficilmente puedo creer que hoy es 28 de abril y no sólo ya se acabó el mes sino que ya empieza uno a sentir que esto se acabó... De hoy en un mes estaré volando a Barcelona, y luego, de hoy en dos meses exactamente, tomando mi avión de regreso a México. Qué felicidad porque ya extraño mucho todo, y que tristeza que la aventura -por ahora- termine. Pero así son las cosas, como diría Rosana la cantautora española, cuanto más pequeñas, más tiernas, más suaves, más maravillosas!

Y hablando de pequeñas cosas maravillosas, el título de esta entrada se refiere a Estocolmo por supuesto para contarles como estuvo la aventura mochilera por tierras suecas.

Al final de esta temporada, va a ser díficil decidir qué de todo me gustó más.. Rusia me encantó, Polonia también, a Finlandia por obvias razones le tengo mucho cariño, y Suecia... Estocolmo... Wow... me encantó! Tiene un no se qué por todas partes encantador, amañador... Tiene un poco más de vida que Helsinki, aunque obviamente ya las distancias se alargan por lo mismo. Aquí en Helsinki todo está al alcance de la uña, allá en Estocolmo está al alcance de la mano!

El clima que tuvimos fue formidable y eso también ayudó a que todo se viera mucho mejor, más bonito, agradable, caminable, disfrutable... Ahhh! Amo la primaveraaaaa! Disfruté mucho el poder andar sin chaqueta/chamarra al menos por unos ratos, y sentir algo parecido a calorcito de nuevo... pero además delicioso, porque no un calor así inaguantable, desesperante, nooo... Un calorcito de 20 grados, con un viento súper agradable que refresca el paso!

Bueno, para empezar a contarles... El ferry lo tomamos el jueves por la tarde. Salía del puerto de Helsinki como a las 5 pm, y la travesía es largaaa... son 14 horas a bordo para llegar a Estocolmo. Suena un montón pero no se sienten mucho la verdad, porque el ferry tiene de todo a bordo y teníamos cabinita para 4 personas para dormir, un poco incómodo, pequeño y todo eso sí, pero que algo se descansa.

El ferry estuvo genial! Creo que nunca había hecho un viaje tan largo en barquito así... Fue la primera vez (ya había ido a Tallin en ferry pero ahí son 3 horitas)! La salida de Helsinki súper divertida, hacía un viento extremadamente helado, que uno no sabía si iba a quedar como estatua congelada o a salir volando... pero con todo y eso, ahí estabamos como niños entretenidos, viendo la salida de la ciudad, las islas que la rodean, el solecito algo pretendía brillar.

Este viaje fue un paquete que compré para estudiantes de intercambio, ofrecido por una organización de estudiantes, así que junto conmigo, otros como 60 estudiantes de intercambio iban en el ferry rumbo a Estocolmo. Claro que una manada tan grande es díficil de manejar así que yo principalmente estuve con Marina, Jessica (de alemania las dos, con quienes compartía la cabina del ferry y el cuarto del hotel), Janine y Tanjia (de Suiza). Por ser pa estudiantes, la cabina del ferry era por allá en el último rincón del barco, incluso más abajo del nivel que transporta los carros.. jaja.. bien incómodo, pero bueno.. Fue barato! Qué más puede uno pedir. De todas maneras está uno andando por el barco y sólo va a la cabinita cuando ya se va a dormir. Y como les decía el ferry tiene de todo! Como 5 restaurantes, un bar, un salón de baile, una discoteca, cafés, sauna, jacuzzis, etc. No me imagino como será un crucero!!! Serán ciudades flotantes! Además teníamos una noche de hotel con desayuno incluído. Nada mal, al menos no era hostel, aunque no quedaba tannnnn céntrico como uno hubiese querido pero estuvo bien.

El plan de la ida ver el atardecer como a las 8:30 pm en el ferry que estuvo súper lindo! Ahí el viento era aún más fuerteeeee y congelante! Pero cómo nos lo gozamos! Jajaja. Después tomarnos un cocktailito en el bar y a dormir y descansar porque llegabamos directo a dejar las cosas en el hotel y a salir a conocer... teníamos exactamente un día y medio para conocer la ciudad. Afortunadamente no es muy grande y algo se alcanza, pero más tiempo no hubiera estado mal, además con el clima tan rico, allá nos queríamos quedar todos! Jijiji!

El viernes nos levantamos tempranito para alcanzar a desayunar y ver la llegada a Estocolmo desde el ferry... Que emoción!!! Muchos de ustedes recordarán que inicialmente mi plan era ir a la Universidad de Estocolmo, pero no se dio... sin embargo, tenía yo buen olfato, porque que lindaaaa! No alcancé a visitar la universidad, que me hubiera gustado, porque quedaba un poco alejada de los lugares que debíamos visitar más en el centro turístico, pero bueno, pa la próxima!

Nuestra primera impresión fue definitivamente el clima. En el ferry aún estabamos con chaquetas porque hace más viento ahí arriba, sin embargo, una vez en tierra, nos dimos cuenta que de hecho, nos la podíamos quitar! Que emociónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn! No se la imaginan, de verdad! Jajajaja! Suena como a algo de todos los días, pero después de 4 meses de congelamiento total, de fotos con 3 o 4 capas de ropa encima, de gorrito, guantes, bufanda, en fin, de invierno, por fin un respirito! Pero como les decía arriba, uno rico, porque tampoco era un calor así como sofocante. Un clima simplemente perfecto!

Caminamos desde el terminal de Estocolmo hasta el metro para ir al hotel. Allí dejamos todo en un corredor de oficinas porque las habitaciones no estaban listas y nos fuimos mapa en mano a empezar el recorrido. Nuestra felicidad de ver florecitas, pasto, árboles con hojas era sin igual! Parecíamos extraterrestes que veníamos de una tierra extraña donde esas cosas no existen y los veíamos por primera vez! Que curioso no? Estas dos ciudades tan cercanas y bueno, a Helsinki ya casi llega la primavera, pero como que aún le falta explotar en color! Los dos días fueron de caminar tooooodo el tiempo, el transporte es carísimo en Estocolmo, y bueno, caminando se conoce más y mejor, así que caminamos todo el tiempo. Fuimos a la calle peatonal, comercial más importante de la ciudad. Llena de tiendas, cafés, restaurantes, delicioso el ambiente. Aunque el viernes no estaba tan repleta como el sábado.

Pasamos también por un mercadito al aire libre súper chévre... venden fresas como al por mayor! Unas fresotas enormeeeees y deliciosas! Nosotras por supuesto sucumbimos ante las fresas y nos compramos nuestra ración para disfrutar frente a la Academia de las Ciencias y las Artes, donde se entregan los Premios Nobel. De ahí seguimos caminando por la callecita peatonal hasta llegar al puente que divide tierra firme de la isla de Gamla Stan, la ciudad antigua de Estocolmo, el centro histórico de la ciudad. Antes de entrar ahí, nos desviamos un poco para ver el edificio de la ópera, descubrir un parque hermoso lleno de cerezos florecidos y entrar al museo nacional. Yo quería entrar ahí así fuera de rápidez porque vi que tienen una exposición de diseño y diseño escandinavo.

Después del museo, hicimos un tourcito en lanchita por los canales de Estocolmo. La ciudad está compuesta como por 5 islotes principales y tiene uno de los archipiélagos más grandes de una ciudad. Osea, allá la gente además de carrazos, tiene bicicletas y lanchas, yates o veleros. Estuvo muy chévre, además que esas cosas siempre le dicen a uno daticos interesantes de los lugares, de la ciudad, etc.

De ahí nos fuimos por fin a Gamla Stan! Es la isla más pequeña y como les decía el centro histórico.. ahí está el palacio real, y es un lugar precioso, lleno de callejoncitos, de artistas callejeros, de más cafécitos, por supuesto de tiendas, souvenirs, de todo! Ahí nos agarró el hambre (muy convenientemente jeje) y nos metimos a un restaurancito a comer. Y como quedamos bien comiditas, saliendo del restaurante, decidimos caminar hasta la siguiente isla a una pequeña colinita que tiene un mirador sobre la ciudad para ver el atardecer-anochecer. La vista desde allá lindísima, gracias a mi nueva camarita pude tomar un par de fotos bien lindas de la ciudad... los reflejos de las luces en el agua, el emblemático edificio municipal (Town Hall) con su cúpula bien gótica...

Para entonces ya eran como las 10 pm y nos esperaba una caminata de regreso al hotel largaaaa.. como de 40 minutos. Llegamos rendidas, muertass ese día.. a darnos un baño y a mumish.

El día siguiente empezó con un delicioso desayuno en el hotel... bien enérgetico pa ayudarnos con el día que teníamos en puerta. El plan principal era ir al museo de Vasa, caminar por otras calles del islote principal de Estocolmo, comprar algunos souvenirs y listo! Correr de vuelta al ferry para no perderlo. De ida al museo pasamos por unas callecitas bien chevres, vacía a eso de las 10 am, visitamos la biblioteca central, un mercado muy muy lindo, súper limpio, ordenado, nada que ver con mercados que conozcamos... Del mercadito llegamos rápidamente al malecón, una de las zonas más chevres de la ciudad, ahí está el puente para cruzar a la isla de Djurgården donde se encuentra, entre otros, el museo de Vasa.

Este museo es interesantísimo, aunque la arquitectura del museo como tal no me gustó para nada, como que le resta mucho a la magia, habilidad, historia y demás que hay detrás de este galeón, el Vasa, el más grande construido en el siglo XVII y famoso porque se hundió a 20 minutos de haber zarpado de la costa estocolmense, a la vista de todos los que habían salido a despedirlo en su primer viaje. Este buque de guerra estuvo bajo el agua por muchisisisisimos años.. exactamente 333 años... y en 1961 lo sacaron del agua.. literalmente! Pasan un video en el museo con toda la historia e imágenes del momento en que sale del agua... es increible! Y después todos los procesos de recuperación de piezas, conservación, etc. Pensama mucho en como le encantaría, creo, a Jimena visitar ese lugar... El galeón es un auténtico rompecabezas, casi todas las piezas fueron encontradas y restauradas, pero el trabajo que se llevó a cabo para la conservación de las mismas y para volver a armar todo es impresionante. Auqnue el museo como tal, deja mucho que desear.. la luz no ayuda a que se pueda apreciar nada bien y es imposible tomar una buena foto de tooodo el buque. ¿Será a propósito?

Saliendo del museo, caminamos de regreso a la calle peatonal principal, pero esta vez desde el malecón. El panorama era enloquecedor, absolutamente tooooooooodo el mundo salió a tomar el sol. Eran como la 1pm y no había ni por donde caminar, el sol brillaba, el termómetro marcaba 21°C, los cafés a reventar, todos en sus sillas, gafas, shorts, sombreros, faldas, sandalias... mejor dicho casi verano! Entre más caminabamos y más nos acercábamos a la calle petaonal, menos se podía caminar, estaba absolutamente atestada (ya no tan agradable). Pero entendible, finalmente, ellos también acaban de pasar por el mismo invierno que aquí, tal vez un poco menos frío peor igual invierno.

Compramos algunas cositas como era el plan, entre esas, el busito amarillo con azul que vieron ya en la fotos y listo, de regreso a tomar el ferry! Esta vez el ferry estuvo un poco más entretenido porque ya no había afán de dormir temprano para no cansarnos y aprovechar el día. Así que después de haber disfrutado del sol por un buen rato mientras dejábamos atrás Estocolmo y apreciábamos todas las islitas del archipiélago, comimos, tomamos té y más entradita la noche, disfrutamos de un pequeño show de canciones de ABBA en uno de los salones del ferry, yo me eché una cantadita en el karaoke que había en otro de los cafés y al final nos tomamos un cocktalito en el bar, donde había una solista con guitarra cantando muy chevre. Lo más curioso de toda la noche fue que entre el repertorio de esta cantante, escuché la versión en finlandés de la canción de la famosisima canción "La maldita primavera" de la mexicana Yuri, habráse visto? Música para planchar en finlandés! Además se veía que es todo un hit tradicional por allá, de hecho dijo que la cantaba porque se la habían solicitado entre el público (sobre todo estaba cantando en inglés, fue la única canción en finlandés). Chistoso el asunto.

Y bueno, así terminó una travesía más, esta vez por aguas bálticas y tierras suecas! Otro lugar más que me encantó!



Ya saben, las fotos están aquí: http://picasaweb.google.es/caritolobogue/Estocolmo?authkey=Gv1sRgCJflxJTHt5yYVg#

Y aquí pongo algunos videítos:


(El video no es mudo, los primeros 26 seg. de video también estaba hablando, diciendo que esa es la fortaleza de Suomennlina, etc. pero el viento es tal que mi voz ni se escucha!!!)



Si a alguien le interesa ver más del Vasa, estos links en youtbue (en inglés, sorry): http://www.youtube.com/watch?v=Y6zsMNbOvS0&feature=related

2 comentarios:

  1. Bueno entonces siguiendo con el itinerario, creo, la siguiente parada sería OSLO (Noruega) y así completas el recorrido por Escandinavia.... no?

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  2. Que bueno que se acordó de su hermanita, desde luego que me encantaría conocer el Vasa, algún día.... pero en realidad preferiría encontrarme uno y excavarlo yo misma! jejeje

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