miércoles, 22 de abril de 2009

Viaje de ensueño a Rusia: Moscú!

Por si acaso todavía alguien se acuerda de que este blog existe, seguiré con la parte dos de este maravilloso viaje Rusia, que tendría lugar nada más y nada menos que en su capital, Moscú.

El miércoles tempranito tomamos un avión bien particular para ir Moscú... Vasily me comentaba que era un avión de guerra que volvieron comercial... viejo, muy viejo, muy soviético. Pero estuvo tranquilo el vuelo y llegamos bien que es lo importante. Una vez en la capital, tomamos un taxi que tardó unas 2 horas, cortesía del tráfico, en llegar a la casa de Vasily! Era como estar de regreso en México, algo de carros, algo de smog, algo de congestión, gente, diversidad, ruido, avisos publicitarios y más cosas citadinas de nuevo después de 4 meses sin nada de eso en Helsinki. No es que Helsinki no sea ciudad, pero bueno, por tamaños más parece un lindo y tranquilo pueblito que de pura casualidad es la capital de un país y concentra mucho dinero... Ciudades como Moscú, Sao Paulo, New York, México DF, entre otras, son mounstros de ciudades... y ya puedo decir que he estado al menos en esas cuatro!

De camino a la casa mis primeras impresiones fueron de nuevo sobre los tamaños de las cosas: el tamaño de las avenidas, de los edificios, sobre todo, de la publicidad. Es impresionante ver avisos publicitarios (lo que en México llaman espectaculares) tan enormes, cubren completamente las fachadas de los edificios con lonas publicitarias.


Una vez en el apartamento de ellos almorzamos con Beatriz. En la tardecita la acompañé a ella y a Alicia a una reunión de bebés para ayudarla a cargar el coche porque definitivamente Moscú no es una ciudad hecha para mamás! Beatriz es súper valiente para andar con 8 meses de embarazo y una bebé de casi dos años en el metro de Moscú. Yo no podría! Y más de regreso, estuvo fenomenal, hora pico, justo lo bueno para experimentar el metro de Moscú en todo su color! No es que sea muy difícil o diferente de cualquier otro metro, excepto que esta en RUSO y eso ya lo complejiza un poco. Esa noche Vasily y Beatriz prepararon una cena súper rica de bienvenida!

Al día siguiente me iba a lanzar sola al ruedo, andar por ahí y visitar un par de lugares con mapa en mano y "el Jesú en la boca"! Me daba un poco de pánico la cogida del metro porque puede volverse un lío perderse y que nadieee habla inglés, pero bueno, al final del día no estuvo tan mal y lo logré sin mayores contratiempos. Primero caminé un poco con Beatriz y Alicia y llegamos hasta la galería Tretyakov que sería mi primera parada. Después de ahí tomé el metro para ir a la nueva galería Tretyakov y bueno, más que perderme yo, perdí fue tiempo tratando de ubicarme, pero no mucho y la ubiqué rápido. Después desde el interior de la galería ubiqué y reconocí un poco el área donde estaba y pensé que podía regresarme a la casa caminando porque no parecía estar tan lejos. De hecho no lo estaba, además se conoce mejor caminando que andando en metro, el cielo estaba despejado, hacía sol, así que fue una caminadita súper rica a lo largo del río de vuelta a la casa después de una jornada de mucho arte ruso!

En el camino tenía tanta hambre que me paré en un kiosko donde venden snaks a ver si podía comprar algo, pero era casi imposible. En Rusia las tiendas tienen las cosas como enrejadas, como -no al alcance de la mano-, me explicaban que aún se conserva eso desde los tiempos soviéticos, entonces las cosas hay que pedirlas y pues sin saber ni como decir papas en ruso era como complicado. Al fin una señora se apiadó de mi y salió de su kiosko y le pude señalar con el dedo que era lo que quería!

Esa tarde Vasily y yo nos fuimos a ver una obra de teatro gitano! En teoría iba a ser más baile que teatro pero tuvo de las dos... No entendía mucho porque todo en ruso obviamente, pero fue súper entretenido.. además unas clases intensivas de ruso! El lugar además estaba súper interesante, muy soviético como he mencionado en otras ocasiones y cuando digo muy soviético me refiero a que en los ornamentos, la arquitectura, el ambiente en general se podía aún percibir ese ideal nacional de aquellas épocas. Tal como sucede en las estaciones del metro de Moscú que son absolutamente impresionantes, llenas de detalles, de estrellas, de lámparas, de dorados, ornamentos, etc., las estaciones lucen como palacios casi casi! No todas, pero la gran mayoría.

El viernes fue sin lugar a dudas uno de los grandes días de todo el paseo: Vasily me acompañó a visitar el Kremlin y la Plaza Roja. El Kremlin es enorme y fue muy emocionante estar ahí! Todo parece intacto, bien cuidado, bonito, ordenado, nadie creería que han pasado guerras y malos ratos por esos rincones aunque esa sea la verdad. Las iglesias dentro del Kremlin son lindisimas, por fuera y por dentro... estas terminaciones en forma de "kisses de Hershey's" me encantan! Además de las iglesias, hay una parada dentro del Kremlin merece toda la atención del mundo. Hablo de la reserva de diamantes de la nación! En uno de los edificios tienen exhibidas (bajo muchisima seguridad, por cierto, por obvias razones) lo que fueron las joyas de la corona, unas cosas.. que bueno! Díficil es imaginar tantas cosas tan ostentosas como esas... todas reunidas en un sólo lugar! Diamantes, plata, oro, piedras preciosas. Coronas, cetros, collares, aretes, anillos, pulseras, prendedores!!! Ojalá le dieran a uno algo de eso de souvenir, pero no, verdad? Jajaa... mucho pedir...

Después de recorrer el Kremlin, con entrada del presidente mientras estabamos ahí y toda la cosa (nos dimos cuenta que alguien iba a entrar porque estaban cerrando el paso peatonal por un sector y preciso, era la caravana presidencial), caminamos por afuera de las murallas para dirigirnos a la entrada principal de la plaza roja. Allí en ese lugar, esta el punto 0 de Moscú, el centro... Después de ese momento ya podía decir que había estado en Moscú, no antes! Definitivamente lo más sobresaliente de la Plaza Roja es sin lugar a dudas la Iglesia de San Basilio... otro pastelito de chocolate cubierto de caramelo de colores pero tamaño King Size! Es un lugar muy emblemático! De verdad fue increíble estar ahí a mis jóvenes y bien vividos, gracias a Dios, 25 años! Y estando ahí pensaba en poder estar de vuelta algún día con todossss! Tantos lugares hermosos que he conocido y quisiera compartir...

De la plaza roja caminamos por uno de los puentes sobre el río Moscú que tiene una vista lindísma sobre el Kremlin, la Catedral de Cristo Salvador y al otro lado del puente nos esperaban Beatriz y Alicia porque íbamos a comer juntos en un lugar típico de pancakes rusos. Por supuesto, deliciosos, probé esta vez de salmón, además de los de caviar rojo que ya había probado antes en San Petersburgo. Los pancakes rusos son como lo que nosotros llamamos creps o crepas basicamente, pero tienen una textura y consistencia como más elástica, son bien ricos.

Esa tarde descansé un poco de la caminada en el Kremlin (esa vaina es MUY grande), y nos preparamos para la salida de la noche. Iriamos al restaurante Yar dentro del hotel Sovietsky a ver un show ruso y a cenar. Fue una noche espectacular. El lugar estaba lindísimo, elegantísimo: es como un espacio que se detuvo en el tiempo para mostrarle al mundo como se vivía en la época soviética. Incluso, muchos de sus clientes, los que ese día estaban ahí al menos, también parecen haberse detenido, personajes, muchos pesonajes que con su forma de vestir, actuar, etc. viven todavía en ese tiempo. La comida estuvo exquisita también: mi plato fue de lo más especial del mundo, un pescado, que no recuerdo el nombre, pero me dijo Vasily sólo se da en el mar Caspio, osea sólo se come en Irán, Rusia, Kazajistán, etc. que rodean el mar. Cuando llegó a la mesa venía completo, así tal cual como lo preparan, jajaja, pero el mesero ahí al lado lo fileteó para mi provechito. El postre también estuvo riquisimoooo, un helado de chocolate con dulce de limón... El vino, las entradas, todo! Todo típico y delicioso. Y el show de la noche ni se diga, estuvo buenísimo! No era mucho baile ruso como era la idea, pero era todo un espéctaculo de danza súper bien armado, mucho performance, coreografía, trajes, luces, escenografías, etc.

El sábado otra vez me iba a explorar la ciudad sola pero ya con menos temor porque ya medio sabía por donde irme, ya había sido prueba superada! Ese día me fui a conocer la Catedral de Cristo Salvador, la más importante y emblemática de la ciudad, sobre todo porque fue bombardeada por Stalin, para construir un edeficio que tendría una estatua suya en la punta. Esto nunca sucedió, y en cambio el terreno pasó por ser hasta piscina/alberca pública... Hace muy poco terminó la reconstrucción y la verdad valió la pena, les quedó súper linda. No tengo idea como sería antes pero me imagino que no muy diferente. Justo enfrente de la iglesia estaba mi siguiente parada, el museo de arte Pushkin. Este fue un poco desilusionante porque yo iba en búsqueda de obras de Monet, Renoir, Van Gogh, y resultó que al final de la paseada por el museo y de buscar lo que quería ver hasta detrás de los cuadros, una señora del museo, como pudo, entre lo que ella sabía de inglés y yo de ruso (osea nada en ninguno de los casos) me explicó que las obras ahora están en el edificio de al lado, una nueva galería de arte que abrieron para la colección de obras del siglo XIX y XX. Buuu.. Y ya no pude ir porque había quedado de encontrarme con el hermano de mi amiga Anastasía para ir a dar una vuelta por otros lados de la ciudad así que tocó regresar algún día.

Con Evgeniy caminamos por Arbat, una calle peatonal, como de 2 Km. de largo muy alegre. Además era sábado y había mucha gente caminando, músicos, bailarines, etc. Está llena de cafés, restaurantes y tiendas de souvenirs. Matrioshkas por doquier. Obviamente yo compré la mia también porque era ahí o ahí. Me trataba de acordar como era la Matrioshka de mi tía Lucero con la que jugábamos cuando éramos chiquitas... jiji... tiempos aquellos!

Ahí mismo en esa calle comimos algo, esta vez probé una sopa ríquisima, tampoco recuerdo el nombre en ruso, pero estaba hecha de repollo y carne. Todas las sopas me encantaron, nada que hacer, no soy Mafaldosa en absoluto! Después del almuerzo decidimos ir hacia la universidad donde él y Anastasia estudian. Es un lugar que hay que ver, porque uno no puede creer que "eso", "ese edificio" sea una universidad... Pero bueno, quien sabe que le pasaba a Don Stalin por la cabeza para hacer semejantes obras tan mounstrosas y he ahí hoy en día un rascacielos como sede principal de la Universidad Estatal de Moscú. Pero bueno, antes de llegar a la universidad, he de mencionar que nos pegamos la caminada de la vida! Como 4 horas caminando a lo largo de la rivera del río Moscú. Yo veía el edificio de la Universidad por allá lejos, al fondo del paisaje y no veía a qué hora íbamos a llegar! Pero bueno, finalmente lo logramos y valió la pena, porque además justo en frente de la esplanada principal de la U hay un mirador muy chévre con una vista muy amplia sobre Moscú.

Ese día por la noche, de vuelta en casa hicimos un mini concierto colombiano! Vasily consiguió una guitarra para que pudieramos tener una pequeña bohemia y acompañados de tesito y un rico postrecito, sonó nuevamente Café, esta vez en Rusia!

El domingo ya era el último día del paseo, el plan fue ir a visitar un castillo que en las afueras de la ciudad pero muy cerca. El Palacio de Tsarina, un lugar que construyeron para ella pero que nunca habitó. Estuvo mucho tiempo en ruinas y hace poco lo reconstruyeron y quedó súper agradable. El lugar perfecto para pasar en familia un domingo soleado como ese! Muchos jardines, agua, gente. Lo más curioso de ese día, las rusas.. no podía parar de ver e impresionarme con lo fashion que son... el concepto de "pinta dominguera" no existe por allá. La gente con abrigos hasta de pieles en un parque, casi casi haciendo picnic en tacones y medias veladas. Se van como a desfile de modas, y eso que, bueno, hacía buen clima, pero la nieve está en proceso de desaparecer, esto es, derritiéndose. Por lo mismo, la tierra se humedece y todo se enloda mucho por esta época del año. Pero creo que les vale, además lo dominan, porque yo las veía muy intactas a todas, aunque iban metiéndose entaconadas por entre el pasto, el lodo, etc.

De regreso en el centro, comimos para despedirnos en un restaurante como tipo buffet pero autoservicio, también con platos muy típicos rusos. Todo como siempre riquisimo! Pareciera que no hubiese hecho más que comer y comer durante los 10 días.. No precisamente, pero casi! Y todo deliciosisisisiismo.

Y pues... como todo lo bueno llega a su final, este viaje también tuyo el suyo. Vasily me dejó ubicada en mi cabinita del tren que me trajo de regreso a mi hogar temporal, Helsinki. Lucía un poco incómoda porque me tocó el segundo piso de la litera, pero al final, después de lograr treparme allí, dormí como lirón porque el cansancio era algo serio.

Que les puedo decir, ya para terminar... Moscú es uno de esos lugares que recomendaré ampliamente el resto de mi vida, es una ciudad que hay que visitar, Rusia en general, es un país que hay que ver. Claro, también es ampliamente recomendable contar con amigos allá que puedan guiar porque el ruso está jodido y uno no entiende ni jota.

Por mi parte, estaré agradecida eternisimamente con Vasily y su familia porque hicieron de mi estancia en Rusia algo verdaderamente inolvidable!


Las fotos, aquí: http://picasaweb.google.es/caritolobogue/ViajeDeEnsuenoARusiaMoscu?authkey=Gv1sRgCJ_rlYqI67j57wE#

Algunos videítos:


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