jueves, 19 de febrero de 2009

Lappi: 30 grados bajo cero (III parte)

Como todo lo bueno tiene su final... llegó el tan -no- esperado último día. Sin embargo el tren hacia Helsinki partía a las 6pm, así que hubo tiempo de ir a hacerle la visitica a Santa Claus! Además había que tomarse la foto en la línea del círculo polar ártico y pues como a este señor le dio por construir su casa justo ahí, ni modo, tenía que dejarnos pasar!!

El lugar esta bonito pero me lo imaginaba como súper diferente, no vi ningún duende verde ayudando a hacer juguetes! Eso sí, hice dos descubrimientos: Primero, descubrí de donde saca dinero Santa Claus para repartir regalos en cada navidad.... Lo saca de todo lo que uno se gasta comprando pendejada y media en la famosísima "Villa de Santa Claus" o sea ahí. En realidad, es un lugar destinado única y exclusivamente a gastar plata, recuerditos, muñequitos.. Y claro, como no hacerlo, si uno piensa "oh, estoy en el polo norte, nunca más voy a venir aquí, tengo que aprovechar"... Jajaja! Yo no fui la excepción y sucumbí en la turistiada total que en mi caso consistió en comprar el peluche de Rudolf en la "Oficina de Santa Claus". Segundo, descubrí porqué a nosotros (hablando de latinoamerica Colombia y México para el caso) no nos trae los regalos específicamente Papa Noel, sino el Niño Dios o los Reyes Magos... Porque no sabe donde queda!!! Como pueden ver en la foto de sus señales, lo más cercano a nosotros que conoce es Nueva York, de resto sólo reparte regalos en Europa y Asia casi casi...

Hasta la foto con el don de barba blanca cuesta y uno no la puede tomar con su módica camarita... Bueno, pero vale la pena, después de todo, no todos los días se conoce a Santa Claus (de nuevo, que bien funciona la mercadotecnia). Al principio estabamos un poco consternados porque sólo pasaríamos 2 horas en la casa de Santa, de las cuáles 40 min. son en la fila para la foto con el don. Pero después caimos en cuenta que tal vez es a propósito, porque una media hora más ahí, y uno se declara en quiebra...

Después de la villa y de lo poco gratis, la foto en la línea del círculo polar ártico, nos fuimos a Rovaniemi, nuestro destino de llegada y de partida. Teníamos unas 4 horas para caminar por la ciudad y almorzar así que en medio de los -16°C con cara de -40°C, hicimos un pequeño recorrido por la blanca Rovaniemi. Está bien bonito el lugar, pero de verdad que qué valor tienen los 58.000 habitantes de tan congelada ciudad para vivir ahí con semejante frío. Hasta los carros los tienen que dejar conectados a una batería que los mantiene calientes en los parqueaderos al aire libre para que las puertas no se congelen y luego no se puedan abrir!!!
Creo que las imágenes hablan por sí solas!

Y bueno... Así terminó la aventura nórdica, con pestañas congeladas, sin auroras boreales, con unos kilos demás, un miembro más en la familia, con momentos que no se pueden olvidar y con ganas de repetir!
Videito:

5 comentarios:

  1. Lindas las fotos, pero no puedo leer en media hora sale mi avión paa la selva amazónica ecuatoriana... cuando llegue el miércoles leo...

    ResponderEliminar
  2. Cheverìsimo, chiquita!
    Escribes muy muy lindo! te felicito!!
    Ojalà tu abuelito pudiera leerlo !!

    ResponderEliminar
  3. Por fin pude leer! Qué chévere todo! lástima lo de la aurora, pero ahí verá si se le mide al viaje que yo voy a hacer el próximo año para verla! porque este año ya ni modo.

    ResponderEliminar
  4. Por fin pude leer! qué chévere todo! lástima lo de la aurora, pero ahí verá si se le mide al viaje para el próximo año conmigo para verla!

    ResponderEliminar