Para darle la bienvenida a febrero y conmemorar el primer mes de estancia en Finlandia, decidí salir del país! Jaja.. así como lo oyen. No es que ya me haya aburrido de estar aquí ni mucho menos, pero el tiempo corre y hay que aprovechar cuanta oportunidad se presente para viajar. El principal objetivo de este intercambio es obviamente el estudio y terminar la maestría, perooo, también conocer todo lo que se pueda $$$.
Y es que cómo no aprovechar que aquí es tan fácil viajar, cómo no aprovechar tener en mi pasaporte la visa schengen y un permiso de residencia finlandés, con lo difíciles que son de conseguir esas estampitas en los pasaportes. Además, por ahí nos hacen burla algunos europeos a los latinoamericanos porque dicen que pensamos que Europa es como un sólo país y queremos ir a todos lados, claro, por las proporciones de nuestro continente en comparación con éste... Estoy de acuerdo en que son un montón de países y esta complicado $$$ conocerlos todos, pero ante la otra apreciación, en algo tenemos razón... Para la muestra un botón: Tallinn está más cerca de Helsinki que Ibagué de Bogotá... O puede uno tardarse lo mismo en ir de aquí allá que del sur de la ciudad de México al norte en un día con muuuchoo tráfico.
El lunes por la mañana muyyyyyyyyy temprano (algún día les hablaré de lo complicado que es levantarse aquí por las mañanas, el fenómeno Helsinki invernal) nos fuimos, en manada como siempre, Diana, Clara, Jessica, Su, Adriana, Roland, Anastasia y dos amigas que vinieron a visitarla desde Rusia y yo para el puerto donde tomaríamos el ferry hacia Tallinn. Hay como unas tres o cuatro líneas que van a algunos puertos cercanos, la elegida por nosotros fue Eckero Line, por supuesto la más económica y por ende la que más tiempo hacía en llegar. Pero bueno, la verdad no me molestó para nada pensar que serían 3 horas por la módica cantidad de 12 €. Ah! Perdón, he de decir 12.50 € porque teníamos que haber reservado o comprado el tiquete por internet para que no nos cobraran por el servicio de ventanilla. En este país, si a uno lo tiene que atender alguien, FIJO le cobran... No entiendo si es que uno termina pagándole el salario o qué, pero llámese banco, telefonía, compra de tiquetes, pagos, depósitos, check in en aeropuerto, mejor dicho todo el que esté detrás de una ventanilla y uno tenga que recurrir a sus servicios, ya uno tiene que descontar mínimoooo 1 eurito... En esta ocasión eran 5 €, pero lo bueno de andar en manada es que se reparten los gastos así que cada quien pago sólo 50 centavos.
El ferry estaba decente, me lo imaginaba peor por el precio que pagamos. Mejor dicho, si este barquito es el de 2da o 3ra clase, no me imagino cómo será un crucero de 1ra... Espero poder averiguarlo algún día... Pero este tenía casi de todo: como 4 pisos, restaurante, juegos, bar, cafetería, hasta un salón de fiestas con pista de baile y música en vivo. Por alguna extraña razón, terminamos sentándonos ahí. Bueno, en parte porque creo que a las 8:00 am aún no había señales de que fuera a haber música en vivo, o bailarines... pero sólo tardamos media hora en darnos cuenta de ello. Eran las 8:30 am o casi 9 am y ya había gente borracha en el ferry... Empezó a tocar el grupo musical que se hace llamar así mismo "Tropicana" (por supuesto de -tropical- sólo tiene el nombre porque tocaban música como de salón, swing, etc.). La conclusión a la que llegamos los pasajeros de esa sección que no superaban los 25 años, osea nosotros, y eso los 25 por mí porque casi todos los demás son veinteañeros, es que estábamos en el ferry de los "llevados", "acabados", "necesitados", no sé... Hay un mito por aquí que dice que la gente en Helsinki sólo viaja a Tallínn para comprar licor, porque allá es más barato y para emborracharse en los viajes. Comprobado! Aunque eso de que sea más barato es relativo, para ellos es mucho más barato, para mi, sigue siendo caro... con los precios del licor en el ferry, no entiendo como es que se logran emborrachar... pero bueno.
Las tres horas se hicieron eternas al son de Tropicana. Gracias a Dios, de repente en el camino vimos que había salido el sol, ya saben, eso es de celebrarse por aquí, y más si uno está en un ferry atravezando el mar Báltico!
Llegamos a Tallinn a eso de las 11 am y a caminar se dijo, el viaje era de sólo un día y teníamos que estar de regreso a las 4:30 pm en la terminal. Es tan pequeña que incluso desde la terminal marítima se puede ir caminando hasta el centro de la ciudad. Es hermosa! Medieval es la palabra más adecuada para describirla. Amurallada, antigua, colorida, gótica, fríaaaaa por el clima pero acogedora en esencia!
Fuimos a algunos puntos importantes de la ciudad: un mirador, una pasaje muy famoso por su arte medieval (aunque creo que el frío espantó a los artesanos porque no había nadie), una imponente iglesia ortodoxa que lo hace sentir a uno por momentos en Rusia, el palacio de gobierno, callecitas del centro de la ciudad, empinadas, empedradas. Súper bonito! Visitamos la primera farmacia de Europa que casualmente está en esta ciudad, pero por ser lunes estaba cerrada, así que sólo la fachada.

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ResponderEliminarYo tambièn quiero ir a Tallinn !!
ResponderEliminarme fascinan las ciudades medievales!!