miércoles, 4 de febrero de 2009

Caminando sobre el mar!

El sábado pasado sin duda alguna recordé ese pasaje de la Biblia que habla de Jesús caminando sobre las aguas... Bueno, pues yo tuve más fé que Pedro y logré mi caminata sobre las aguas sin hundirme (los que recuerden el evangelio sabrán de que hablo); aunque he de confesar que tuve una pequeña ventajita, el agua estaba congelada!!! Pero aún así fue cuestión de fé, tuve que confiar en que el hielo no se fuera a romper... Aún no estoy preparada sicológicamente para eso del nadado en agua helada, así que gracias a Dios, el mar estaba bastante bien congeladito, igual que yo.

Pero bueno, retomemos el inicio del día, y el por qué llegué a la playa helsinkiana el sábado... Tuvimos un evento único, maravilloso, casi increible el sábado: salió el SOL! El hecho de que salga el sol en esta ciudad es todo un acontecimiento que merece celebrarse, mejor dicho, hay que brindar y todo. De hecho yo no pensaba salir porque me empezaba a doler la garganta un poco, pero en vista del sol, ni hablar, la ocasión lo ameritaba. Sin embargo la lección del día fue la siguiente: Sol en Helsinki significa MÁS frío que de costumbre... Si hay sol, hace más frío... No me pregunten por qué pero así es, el sábado fue el único día soleado en los 28 días que llevaba en la ciudad, y al mismo tiempo, el día más frío de la temporada.

El termometro bajó a -18°C en la mañana. Así que sin pensar en la temperatura para no acobardarnos en el intento de ir por un poco de sol, me empaqué en las habituales 3 a 5 capas de ropa y junto con "la manada" (esta expresión es cortesía de mi papá quien ya vio unas fotos de este día y su comentario fue "¿siempre tienen que andar en manada?"... tal y como le expliqué a el, aquí uno dice mañana voy a tal lugar, y no falta el que dice yo también voy y lo mismo le pasa a esa persona cuando dice que mañana irá a tal lugar, otro más dice yo voy, y así resulta que siempre somos mínimo 10 en todos los planes) nos dirigimos nada mas y nada menos que a la playa! Así como lo oyen, Helsinki tiene playa, cómo no! Si es península, está rodeada de mar, tiene casi más lagos que gente, por supuesto tiene playa! ¿Y qué hace uno cuando hace sol? Va a la playa! Jajaja!

Esta sí que se puede llamar "playa blanca" o algo así... Me encantan las playas de arena blanca y esta sí que estaba blanca, claro, no precisamente de arena, encontramos, como era de esperarse, una hermosa playa cubierta de nieve a más no poder... ¿Y el mar? ¿Un momento? ¿Dónde está el agüita? ¿Debimos haber traído los patines de hielo? Siiii! El mar estaba justo frente a nosotros completamente congeladooooo! Aquí es donde se retoma la parte de la historia que les contaba al inicio. Nos acercamos y primero, tímidamente posamos nuestros piesecitos en lo que vendría siendo "la orilla del mar" y poco a poco fuimos dándonos cuenta que de hecho podíamos llegar caminando hasta una pequeña isla que se encontraba a unos cuantos metros de ahí, a la que uno usualmente llegaría nadando... Los que me conocen sabrán que yo jamás nadaría hasta allá porque me da pánico, pero caminando que bonito!!! Así sí..!

Aunque no se crean, íbamos, al menos yo, "con el Jesú' en la boca" porque eso de andar caminando sobre el agua congelada era nuevo para mi... Lo único que daba confianza era ver que había más gente por ahí caminando también, un señor corriendo con un perrito y otro más montando bicicleta, cual si estuvieramos en la playa en Cancún o Cartagena, sólo que a -16°C y no a 30°C! Más allá de la islita había un par de personas practicando pesca en agua congelada! Le abren un hueco al hielo para que pase la caña y ahí se quedan... esperando a que muerdan el anzuelo mientras se congelan... quién se anima?

En fin, después de atravesar otro tramo más de mar congelado, un poco o un mucho paniqueada porque ahí si no veía yo a nadie más caminando y uno no sabe en que momento va a pisar un pedazo de hielo frágil, llegamos al otro lado de la bahía en donde nos esperaba un hermosooo cafécito. Qué lugarcito tan romántico, bonito, lindo, chiquito, muy chiquito, en la mitad de la nada... Además para el frío, que más se puede pedir que un refugio donde vendan kakkao con rollos de canela... Estupendo!

Finalmente, después del cafecito, la última parada fue en el famosisimo monumento a Sibelius, un músico finlandés muy importante que cómo no, tiene su parque, su monumento, su busto, todo. Después de tomar las fotos reglamentarias, rapidíto pa la casita porque el frío no daba pa' más!



Videitos del día:






4 comentarios:

  1. Que padres vistas, creo que te està asentando bien el frio, te ves hasta chapeada. ¿Cual mar prefieres este o el de Playa del Carmen?

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  2. Sin pensarlo dos veces, tengo que decir que prefiero Playa del Carmen!!! No hay punto de comparación!!! Esto es muy bonito, pero el Caribe es el Caribe.. Es el mismo sol pero alumbra distinto! Jajaja!

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  3. Te ves muy linda con tu gorrito chileno !!

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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