lunes, 19 de enero de 2009

El lenguaje de la imitación

Una de las ventajas de haber comprado la tarjeta de deportes es que, además de utilizar las instalaciones del gimnasio y el sauna, uno puede asistir a cualquiera de las clases que ofrecen o pedir en préstamo equipo para prácticar algún deporte en específico, descuentos para las piscinas/albercas, y bueno, aún no sé que más. En cuanto a las clases es buenísimo porque hay de todo: aeróbicos, pesas, yoga, pilates, spinning, estiramientos, salsa, capoeira, samba, y un largo etc. Sólo hay algunos cursos que son como muy especializadas por los que hay que pagar un monto extra, pero con tanta variedad de opciones, creo que no hay necesidad de elegir justo las que valen más!


Como la idea es sacarle provecho a la platica invertida, desde el mismo miércoles pasado que compramos la tarjeta reservamos un cupo para asistir a la clase de aeróbicos. Sí, digo reservamos porque hay que reservar a través de Internet la clase que uno quiera, y mejor aún, hay que asistir, porque si uno no va y olvida cancelarla mínimo una hora antes de que empiece, le cobran una multica de 4 €!

El viernes muy temprano y perezosamente nos fuimos para la clase... Llegando al gimnasio, rápidamente el asunto de la cambiada de ropa, quitarse los tres kilos de indumentaria térmica que uno trae encima, la "empelotada" como dirían en Colombia... Pero bueno, a sabiendas de como era el asunto, esta vez muy inteligentemente, opté por ponerme la ropa térmica y todo lo demás, encima de la ropa del gimnasio. Osea, nada más me tuve que quitar todo lo que traía puesto hasta quedar con la del gym, y listo! Siendo el segundo día que iba al gimnasio, ese tema todavía no me parecía tan cotidiano como a cualquiera de las finlandesas que caminaban desnudas a mi alrededor. Ja!

En fin, entramos a la clase y se imaginarán que fue como cualquier clase de aeróbicos que uno tome en la vida. Lo chistoso es que todas esas actividades que ofrece el gimnasio, cursos y demás, son en finlandés. Así que esta fue una clase de aeróbicos en finlandés o en chino avanzado que para el caso es lo mismo. Por ahí de repente uno decía, mmm, debe estar contando, porque cualquiera que haya ido a un gimnasio y haya hecho aeróbicos, ha escuchado al instructor contar: 5, 6, 7 y 8!

El lenguaje corporal fue el mejor aliado en esta clase y la opción fue seguir o imitar los movimientos de todas, e ignorar las palabras porque este idioma cada vez se siente más confuso y extraño.

De repente al final que uno siempre se acuesta en colchonetas a hacer estiramientos y respiración para terminar la clase, ahí si como que poco de relajación, porque me tocaba andar abriendo el ojo y levantando la cabeza para ver que era lo que hacían las demas!

La foto: Saliendo de la clase de aeróbicos... sintiéndome renovada y fuerte! Jajaja!

1 comentario:

  1. Heee!!! Qué bonita, ya te imagino abriendo el ojo a cada rato. Beshitos. ILD

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