La anécdota del día del viaje: el calentador se dañó en el apartamento. La opción era no bañarme, pero teniendo en puerta un viaje de 16 horas no era una buena idea en realidad. El baño de agua fría, la comidita rica en casa con Oscar y su familia. ¿Todo listo? ¿Qué faltará?
Estuve de buenas también con la silla que me asignaron porque era la primera de una sección, osea no tenía silla en frente y fue súper cómodo el viaje. A mi lado una chica que iba de regreso a Londres y también acababa de comprometerse para casarse en Noviembre. Y en la misma fila, el equipo juvenil de fútbol del América (de México) que iban para algún evento o competencia en Alemania. El vuelo se pasó como rápido, la comida estuvo rica. Me pesó no haber agarrado la cobijita de Lufthansa pero pues ya que... no quería meterme en problemas si me veían o algo.
Llegamos a Frankfurt y en el aeropuerto milagrosamente todo estuvo rápido, fácil y sin complicaciones. En el paso por migración sólo me preguntaron cuál era mi destino final y nada más! Después, la espera un poco larga en Frankfurt, mucho sueño, no Internet... En la sala de espera empecé de pronto a oir gente hablando bastante extraño y a sentir entonces a Finlandia más cerca... Creo que hasta un poco de dolor de cabeza tenía de estar entre inglés, alemán, español y ahora finés o posiblemente sueco (aquí hablan los dos idiomas y por supuesto no puedo distinguir cuál estén hablando).
El vuelo fue corto, frío, incómodo... Había como unos 5 bebés en el avión y todos llorando. Al lado mío había una alemana, creo, y derramó toda su cerveza en mi pantalón no sé porque. Me estaba quedando medio dormida y de repente sentí el derramón. En fin, fue la excusa para ir al baño porque me tocó en ventana y en mi fila en el pasillo había un señor con un bebé en las piernas y me daba pena hacerlo parar para pasar al baño.
En fin, llegamos, supuestamente un poco retrasados porque las pistas de aterrizaje tenían mucho hielo y el avión no podía aterrizar. Digo supuestamente porque no sabía ni qué hora era. Salí del avión siguiendo a todo el mundo y de pronto ya estabamos recogiendo el equipaje. Un momento. ¿No pasa uno primero por migración y después si recoge el equipaje? Usualmente, sí. Pero que grata sorpresa! El aeropuerto de Vantaa-Helsinki no tiene paso por migración! Wow! Así que agarré mi maletica y salí a buscar a la persona que me iba a ir a recoger al aeropuerto.
Al parecer Silja, la encargada de mi llegada, estaba súper apenada porque iba tarde, pero por aquello de la demora del avión no hubo problema, yo iba saliendo y ella llegando. A penas pusimos un pie afuera del aeropuerto para dirigirnos hacia el bus que nos llevaría a Helsinki, empecé a sentir el helaje tan tenaz. Pensé que iba a ver nieve desde el primer momento, pero de hecho no. En algunas partes se veía el piso blanco pero por una ligera capa de hielo que se había formado. El bus que teníamos que tomar estaba justo llegando, así que la espera fue como de dos minutos en los cuales nos presentamos.
El programa de intercambios de la Universidad de Helsinki está súper bien organizado. Nada más el hecho de tener alguien que lo recoja a uno en el aeropuerto es un alivio. Más encima esta persona tiene ya las llaves del dormitorio de uno y un folder con un montón de información importante, una guía para estudiantes de intercambio, mapa de la ciudad, del campus, información sobre el registro a la Universidad, una carta válida para descuentos en la cafetería de la U., etc. En mi caso, la más grata sorpresa del contenido del folder era una carta que decía que mis beneficios como estudiante de intercambio a través de convenio bilateral eran un apoyo mensual por 340 €. Ehhh! Como que no me lo creí pero pues tenía que ser cierto, si no no estaría por escrito y firmado.
Llegamos a la estación central de trenes de Helsinki que está en el centro de la ciudad y ahi teníamos que tomar otro transporte para ir hasta mi nuevo hogar. Tuvimos que caminar unas 5 cuadras que con los 22.8 Kg. encima y el frío tan &%#$ que hacía me parecieron como 20. Ninguno de los buses me cobró nada porque no tenían cambio de mi billete de 50€ y me dejaron pasar.
Después otras 3 cuadras caminando y por fin estuve en el que sería mi nuevo hogar durante 6 meses!

No hay comentarios:
Publicar un comentario