No sólo porque aquí fue festivo y todo estaba muerto, callado, más que de costumbre. También porque aún no me acostumbraba al horario y creo que dormí todo el día: me levanté tarde y me acosté temprano. Me levanté y había luz de día, pero al ratico se fueee... Y como que mi cerebro dijo, ya es de noche otra vez! Vamos a dormir! Pero no! Eran las 3:30 pm pero no pude combatir el sueño.
Lo único que hice en todo el día fue cuadrar el despertador para pararme a tiempo al día siguiente porque ya tendría que ir a la Universidad a los cursos de orientación para extranjeros. Al final ni necesité la alarma porque estuve despierta, -creo que queda claro por qué-, desde las 3 am...
domingo, 11 de enero de 2009
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Jajajajaja pobre Caro...
ResponderEliminarno cabe duda la vida es sueño, hay que dormir, mientras se pueda
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