El domingo repetí patinaje y repetí porrazo... Este fue casi de entrada, supongo que porque ya me creía experta o algo así y me fuí de narices. Afortunadamente el golpe no estuvo tan duro porque el asunto fue que aún no sé cómo frenar, pero como estaba intentando parar ya iba medio despacio y la caída en cámara lenta disminuyó la intensidad del golpe. De todas maneras el hielo siempre lo recibe a uno con un frío abrazo.
Esta vez estuvimos en una pista diferente y además de Adriana, Anastasia y Su, se unieron al plan Clara (España), Roland (Hungría) y Diana (Croacia). Estaba un poco más grande la pista pero llena de gente y de niños! Eso es un problema cuando uno no sabe patinar... Aunque los niños se ven de lo más tierno del mundo completamente empacaditos en sus overoles coloridos de invierno porque sólo se les ve la carita, son un peligro andante con sus aparatos para aprender a patinar o sueltos, porque andan como locos por toda la pista y uno nada más anda temiendo caérseles encima o que lo atropellen a uno. Los demás no tienen problemas porque saben esquivarlos, pero bueno, por encima de eso, son hermosos los niños aquí.
Aunque es la segunda vez patinando, ha habido algo de progreso. Lo podrán corroborar con la foto de abajo en donde parezco toda una profesional, dominando el hielo y patinando a toda velocidad. Jajaja! Cada vez que veo la foto, no puedo parar de reirme. No se crean, es pura ilusión óptica. El buen fotógrafo de Roland que captó un momento de inspiración de quien escribe. Jajaja! A ver si al final de la temporada invernal, ya sé al menos frenar para poder decir que aprendí algo.
Como hacía tanto frío decidimos hacer un pequeño receso en la cafetería del lugar para tomarnos un chocolatico o -kakkao- en finés, caliente con un rollo de canela, porque nos habíamos antojado de eso desde que llegamos. La cafetería está estratégicamente bien ubicada casi en el mismo espacio donde se alquilan los patines y con el olor tan rico y el frío que hace en la pista, aseguran que el comensal regrese por su inyección de calorías. Definitivamente en Finlandia hay muy buen chocolate, estaba delicioso. Y el rollo de canela no se queda atrás, también tienen fama aquí por hacer los mejores.
Regresando de nuestra pausa, una vez en el hielo, tuvimos el momento más bonito de toda la jornada patinistica... De repente, empezó a nevar mucho mucho! Y caían unos copitos de nieve perfectos! Cada partícula de nieve es tal cual como la pintan, tiene una geometría espectacular! Duramos un rato tratando de tomar una buena foto de una hojuelita de nieve, pero creo que no salió ninguna como quisimos... Afortunadamente, la mejor imagen quedó guardada en mi memoria, pero es uno de esos instantes que uno quisiera compartir con mucha gente querida.
Creo que a veces trato de ser súper descriptiva para intentar precisamente compartir esas sensaciones con todos ustedes, pero la naturaleza nos regala imágenes que ponen en evidencia las limitaciones del lenguaje y de nosotros mismos como sus hacedores. La nieve es mágica!Aquí van unos videitos más:

Hoy por fin me actualicé... !
ResponderEliminarjajajaja ...genial la patinada hacia atras ehh!!
ResponderEliminarVes? la practica hace al mtro. =D
Cuando regreses a Mèxico vas a ser toda una maestra de patinaje, o una de dos o pones una escuela o bien solicitas trabajo en la super pista del zòcalo, para seguir practicando lo aprendido y no se olvide, jajaja
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